Archer tras cinco meses de convivencia compartió conmigo su pronto partir de este mundo, había vivido demasiado y dentro de todo fue feliz, pero fallecería pronto aunque no por causas naturales y no podía compartirlas conmigo aunque lo deseara; una tarde mientras bebíamos café él me dijo: “Alguien más complementará tus enseñanzas, alguién más capacitado y más versado, libre de la total estulticia que a veces puede dominarme. Por tu bien deberás de cortar todo lazo con tu pasado si es que lo tienes, y cuando estés listo partirás rumbo a Epecuén, aguardando hasta recibir una carta". Tras esa charla mi amigo fue tornándose más cerrado en si mismo, hablaba poco, y un mes después de aquella charla me confirió un pasaje de avión, una dirección y una cuenta bancaria a mi nombre; partí al día sigu

