Al fin se reunió con su abogado, éste le dijo que la casa herencia de su abuelo podía ser reclamada, pero no serviría de nada ya que el pueblo donde estaba ubicada actualmente se hallaba destruido, el nombre de dicho pueblo era Epecuén. Luego de los procedimientos legales correspondientes ya era el dueño legal de la casa, y dos meses más tardó en tener todo listo para asistir al pueblo, pero al fin lo logró, por seguridad marcharía solo, y no compartió con nadie más que su abogado el motivo de su viaje; a su madre quien fue trasladada a un asilo de recuperación mental le dijo que tomaría unas vacaciones, a su socio en su estudio jurídico le proporcionó la misma mentira, en la mansión dijo que debía viajar por negocios, y John por ende recibiría la misma información. Hospedándose en un mot

