Los parpados sentía que me pesaban, pero aun así, con esfuerzo, logré abrirlos lentamente, sintiendo una comezón en donde había sentido que me habían colocado algo hirviendo. -Al fin despiertas- comentó una voz cerca de mí. Giré mi rostro hacia donde había venido la voz, y vi a Nicklauss sentado en una silla no muy lejos de donde me encontraba con un libro en manos. -Creí que tendría que ir a matar al idiota ese de la capucha por ser un animal- cerró el libro y me contempló- ¿Te duele? -Un… poco- le contesté e intenté sentarme en la cama, sintiendo un gran dolor en mi espalda- ¡Joder!- exclamé con dolor, y sentí unas manos que me rodearon y me ayudaron a apoyar la espalda sin que me doliera. Giré mi rostro y me encontré con Nicklauss. -Parece un mal chiste que además de tener q

