Cuando terminé de cambiarme, abrí la puerta con cierto temor. El recuerdo de tocar el pomo de la puerta y que esta me quemara estaba demasiado vívido en mi mente como para que me pasara lo mismo. Greta me esperaba del otro lado con una sonrisa en los labios. -¿Ya has terminado?- me preguntó y yo levanté una de mis cejas. ¿Es que no se notaba? -Si- le contesté cansado y comencé a mirar a mí alrededor- ¿Dónde está Nicklauss? -Él ya está con todos en el salón donde se lleva a cabo la reunión. Yo te acompañaré y estaré vigilándote todo el rato o por lo menos la mayoría de él si el señor Nicklauss necesita hablar en privado con otros. No quiere que quedes solo en ningún momento. La miré extrañado, como si algo me ocultara, pero no tenía ganas de preguntar, y de seguro no me respo

