Media hora. Tenía media hora para arreglarme y ponerme la ropa que Greta había dejado en mi habitación, la cual debo de decir, no era muy de mi agrado. Nunca me había gustado mucho el n***o, y menos aun cuando toda la vestimenta era de aquel color. Por lo menos algo de color necesitaba. No sabía la razón, pero aquel color solo me recordaba a la muerte, a la tristeza y a la desolación. No me gustaba y era por ello, que intentaba evitar aquel color. ¡Vaya mi suerte! “Es para que pases desapercibido” me había dicho Greta cuando me dejó la ropa y luego se fue, sin siquiera dejarme preguntarle algo. ¿Pasara desapercibido? ¡Una persona vestida todo de n***o llama más la atención que cualquier otra persona y más siendo de noche! Pero bueno, no me había dejado quejarme y allí es

