Cuando llegamos a su puerta, Greta frenó y se quedó contemplándome. -Será mejor que entre solo- me dijo alejándose levemente de mí. Yo solo me limité a asentir con la cabeza y con temor comencé a abrir la puerta. Él se encontraba sentado en la cama, y giró su rostro cuando escuchó que abría la puerta. Frunció el ceño. -¿Qué haces aquí?- me preguntó y yo cerré la puerta detrás de mí. -Quería saber cómo te encontrabas… si habías desperta… -¿Para qué? Poco te interesa- me contestó mirándome a los ojos, los cuales destilaban un cierto odio. -Si… si me im… -Si te importara hubiese dejado que muriera- me cortó y se levantó lentamente de la cama. Comenzó a mover las piernas como si las tuviera entumecidas. -No podía dejar que mu… -Si podías- levantó la mirada y me miró profunda

