Habíamos salido del bar, y el se colocó la cabeza del reno y yo la barba, antes de seguir nuestro camino sujete su mano, y como si fuesemos dos niños pequeños, íbamos allí correteando sujetados de la mano por la vereda dirigiendonos hacia la Av. Lavalle a buscar mi auto que estaba estacionado en el COTO, la gente nos veía allí saltando alegres sin saber que nos pasaba, hasta que llegamos al supermercado donde estaba mi auto estacionado. Nos subimos, y allí el mensaje de mis amigas, preguntándome si logré olvidar al innombrable, el se sacó la cabeza de la botarga o sino no entraba. Nos miramos un rato —¿Por qué? ¿Qué te falle? —Solo eso necesitaba saber, que fallo entre nosotros. ¿Cuál fue el error?
El solo sonrió, acentuando un poco sus ojeras —Nada, él que falle fui yo. Me consumió el dolor y me cerré.
¿Dolor? En ese momento mi mente ato cabos, las señales fueron obvios, y me negué a verlas. Las ignore por completo. En eso el intento hablar —Yo yo, no quise lastimarte. No estaba bien, no estoy bien. Estoy tratando de san...
Mire el volante, mire mis manos, aquella sonrisa se hizo presente junto con las lágrimas para al final quebrarme —Pensé, que me dejaste por otra, que nunca me amaste. 10 años te di, 10 años y pensar que no te importo me dolía todo los santos días, todo los días.
Me dolia cada día, porque te quería, porque te amaba, no lo puedo superar, porque aún me duele, aún te quiero, aún te amo. Me enceguecia por mi dolor que no me di cuenta de lo obvio, pero no importa ya está yo ya no te dejaría ir, ya no dejares que nunca más vuelvas a dejarme para sufrir solo. Ya no. Yo estoy aquí, siempre estuve aquí. —El solo me miró para al final largar aquello que lo consumía por dentro. Mientras me abrazaba desahogando el luto que lo consumía —No, llegué no pude despedirme de mi mami, se murió, y no pude despedir de ella. No pude decirle lo mucho que la amaba.
Lo abrace, nos abrazamos debía suponerlo. Desde el minuto 1 que el dolor lo estaba consumiendo. El asiento se inclino de forma accidental y no lo pensé para besarlo. En eso ambos nos sonrojamos —Claudia, nos van a ver estamos en plena esquina —Me puse en mi posición para conducir, pero entonces le pregunté —Entonces ¿Volvemos?
—Claudia, me darías otra oportunidad ¿Quieres volver a intentarlo?
—No, nada de intentarlo usted no me volverá a dejar —Sujetandolo del cuello de la botarga. —seremos una pareja y usted no volverá a dejarme de lado, a partir de ahora sufriremos juntos, lloraremos juntos, reírnos juntos. Nunca más me dejara de lado, juntos en las buenas y en las malas por siempre. Eternamente aún después de este plano, si yo recarno en un limón usted sera la cáscara y así por siempre. Nunca más me vuelvas a tratar fríamente, nunca más. —las emociónes me hacían actúar irracional para luego abrazarlo, en eso saque una foto. Y se la mandé a mis amigas, fue instantáneo el primer mensaje que me envió un emoji enojado para luego llegar mensaje de mis otras amigas y ver cómo una grababa audio, otra llamaba y una escribía la declaración de la independencia de lo que se tardaba.
En eso el celular de el, un mensaje llegó la cuidadora de su madre que trabaja de su asistente, le decía ”Excelente, noticias que bueno que hayas regresado con ella. Te dije que te ama 💖 " ella tan dulce y yo celosa de ella. En la foto de perfil se la veía a ella junto con su pareja ambas enfermeras. —Arrancamos.
—Si —empezamos el viaje de Almagro a Villa del Parque, ya que los autos no estaban tocando bocina. Por lo que seguimos derecho por Lavalle hasta Bulnes doblar ala izquierda y inconporarnos por la Av Rivadavia
y de allí hacer el largo viaje hasta Villa del parque. Mientras conducía podía ver la aglomeración de gente comprando en último momento por las fiestas, principalmente en el barrio de Balvanera donde la gente aprovechaba los mayoristas chinos para comprar, sin duda era mundo gente. Luego de pasar el Mcdonald's de Caballito, y el inmenso parque Rivadavia sabía que estabamos cerca en eso tuve que tener cuidado casi el 84 que venía de Constitución nos llevaba puesto. Estábamos cerca solo debíamos seguir al colectivo un rato, al llegar a Galinza debía incorporarme a la derecha, hasta Yerbal y de allí para la izquierda hasta Donato Alvarez, allí debíamos seguir derecho hasta ver en nuestra derecha la plaza Irlanda, lo que significa que llegamos a la Av Gaona, nos metimos a la izquierda allí debíamos seguir recto hasta la inmensa Av Nazca, e incorporamos a la derecha para dar con el inmenso hospital donde el grupo de voluntarios esperaba allí con cosas para los pacientes geriátrico que se internaban allí en una de las alas en el séptimo piso.
Por lo que debíamos tomar valor e ingresar al hospital que a diferencia del Gutiérrez este no solo emanaba tristeza, abandonó, también ponía los pelos de puntas hasta el más escéptico de los voluntarios. Por lo que ingresando por la puertica de Luis Viale y Terrada nos sumergimos a este, sin duda tenía muchísimo miedo por lo que sujete la mano pata de Sergio, mientras abríamos la puerta metálica del ascensor que tenía al menos un siglo. Mientras los voluntarios más valientes iban por las escaleras disfrutando de las pinturas en las paredes del primer piso.
Aseguramos de cerrar bien el ascensor, y con las manos temblorosas marcamos el 7. Sergio giro la cabeza de su botarga, mientras yo me tapaba los ojitos con el gorro de Santa mientra otro dos voluntarios miraban el suelo, sería una subida bastante brava, pero era tarde para arrepentirse.
Continuara...