Amaro Martin. No sé cuántas veces he pasado las manos por mi cabeza, cuantas veces he desordenado mi cabello y muchos menos cuantos vasos de ron llevo hasta el momento. Me encuentro completamente perdido en mis pensamientos que simplemente tengo la vista fija al frente y no tengo manera de reaccionar. –Si esa es tu mejor cara, no me quiero ni imaginar la peor –escucho ese comentario un tanto sarcástico venir de Noah y luego siento que esta junto a mí, volteo a verle, sonríe de boca cerrada. –Holi. – ¿Qué hay? –este se pide una cerveza, me termino por fin mi vaso de ron. –Pensé que quizás, necesitabas una buena compañía. –Con buena, te refieres, ¿A ti? –este abre sus brazos y sonriente asiente. –Obvio, si sabes que soy mejor que Dallas, ¿Verdad? –chiteo y niego. –Me odias, Noah –este

