Todo esto es un sueño… Nada de esto es real… Todo es un sueño… Mica no murió… Mica no murió… Ella, no... –Bruna... –la voz de Amaro llama mi atención y le miro. –Ya todo esta listo... –le observo desde mi lugar, una vez mas niego y las lágrimas corren por mis mejillas. –Mi amor, lo siento tanto –este se acerca a mi y me abraza de inmediato. –No debí irme, no debí llevarla, yo debí escucharte a ti y a Noah, todo es mi culpa, todo, todo –mi llanto es desgarrador. –Amaro, ella no debió morir, ella no debió recibir esa bala, debí ser yo, no ella, no ella –me aferro a él, la voz de Kebi en la distancia. –Hacia unas horas ambas reíamos, yo le dejaba saber la gran persona que era, y de pronto, así de la nada, no más, ella no más. Amaro esta por hablar, pero la presencia de Kebi en casa lla

