—Al parecer tienes un gran aliado en la empresa. Hubo algunos cambios de última hora, y eso te favoreció —Renata frunció el ceño, ¿aliado? No preguntó al respecto. —Mañana a primera hora iré a verte, Maylo. Gracias por avisarme —colgó justo cuando Clara tocó a su puerta. —Renata, Austin te busca. Dice que tiene una cita contigo, pero no tengo nada registrado con él... —Oh, sí —Renata asintió soltando una sonrisa—. Voy enseguida —tomó sus cosas y salió, mirando a Austin sentado en la pequeña sala de espera de su oficina. Cuando ambos se miraron, sonrieron. El azabache se levantó al verla y se acercó, devolviéndole la sonrisa. El ambiente era diferente, eran dos adultos, pero aún así podía percibir cierta tensión entre ambos. —¿Lista? —preguntó sin quitarle la mirada de los ojos. —Sí,

