—¿Renata? —Austin volvió a preguntar al no obtener respuesta alguna. —Lo mismo que él. —dijo al final. —¿Algo de tomar? —preguntó la mesera. —¿Acaso jamás deja de sonreír? —se preguntó Renata mentalmente al ver cómo esperaba la respuesta de Austin. —Mmm... —Vino blanco está bien. —respondió Renata rápidamente. —Bien. ¿Qué vino le gus... —El que sea. —respondió Renata igual de rápido solo para que la mesera se alejara ya de su mesa. —Bien, en un momento les traigo su orden. —dijo la mesera para luego alejarse de la mesa de ambos. Renata soltó un gran suspiro cuando la chica se alejó al fin. Estaba tan concentrada en felicitarse a sí misma por echarla de su mesa que no se dio cuenta de la mirada expectante que le dedicaba Austin hasta que levantó la vista y sus ojos conecta

