Conversemos

1087 Palabras

Está caminando por la habitación de hospital como si ya la cama no lo soporta y lo hubiera vomitado. Aquella pequeña bata que le cubre no es suficiente para que no note su hombría, de hecho, la acentúa pues mis ojos sólo pueden dirigirse allí. Se ve tan fuerte y vigoroso que se me hace agua la boca, pero disimulo por respeto al hecho de que estamos en un hospital. —¡Sube a la cama! —me ordena clavando sus ojos llenos de lujuria en mi entre pierna. —Fernando, estamos en un hospital por lo que más quieras —intento hacerle entrar en razón. —Ahora lo que más quiero es sentir el calor de tus adentros, no me digas qué hacer. Sube a la cama y obedéceme. No sé qué película está en su cabeza, pero seguro ha de estar loco. —Me tengo que ir. —¡No señor! Usted va a la cama. Se acerca a mi todo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR