—Prepárate que mañana nos vamos a DisneyLand. —¿A DisneyLand? —Dije sorprendida. —Si, ¿no has ido antes? —Pregunto curiosa. —No —Me reí nerviosa —¿Por qué iremos a Disney? —Solo quiero disfrutar de unas merecidas vacaciones románticas con mi novia en el lugar “más feliz” entre comillas e infantil del mundo. Anda, di que sí. —Acepto —Dije emocionada. Agnes me da sorpresas y más sorpresas, estaré bien en sus manos. Ya nada me faltará. Mientras hablo con ella animadamente no evito mirar de reojo a la puerta y ver que mi madre entra por ella. Oh no. Agnes me miro raro, ya que yo estaba un poco nerviosa. Pero me puse firme, ya que tengo que demostrarle a ella de lo que soy capaz de hacer y no dependo de su control mental. Vale me miró de repente y empezó a correr hacia mí, le extendí m

