—Estoy con mi nombia —Dije en su idioma. —¿Tu nombia? —Dijo vale confundida. Miro a agnes y le sonrió. —¡Es muy bonita! ¡Sabía que quedarías con ella! —Tú también eres hermosa —Dijo Agnes. —Vale, ven para mi lado, no quiero que aprendas cosas raras —Dijo mi madre arrebatándola de mí. —Solo vino a saludarme, madre —Dije seria. —No le puedes prohibir eso a ella. —¿Y esta quien es, es tu novia? —Dijo asqueada —Me das asco. Cuando ya te canses de este circo te espero en la casa, nada bueno saldrá de esto, tu necesitas es a un hombre en tu vida, no a una mujer y esos delirios de ser independiente. —Con todo respeto señora —Dijo Agnes mirándola fijamente —Su hija es la mejor mujer que se puede pedir, ella logrará sus metas y objetivos y no necesita de un hombre y mucho menos de usted para

