Eduardo y Vanessa iban calle abajo, él la llevaba tomada de la mano y caminaba rápidamente, mientras que ella trataba de seguirle el paso, Eduardo ya había hecho las cosas que debía hacer ese día, luego pasaron por su casa y el dejo todas las cosas ahí sin que Vanessa se diera cuenta de que se trataba. — ¿Hacia dónde me llevas? - preguntó ella mientras se reía. —Espera y verás. — respondió él. —Por favor dime, siempre me haces esperar hasta el lugar y me dejas con la curiosidad. — le suplico ella mientras hacia un puchero con sus labios. Está bien… te diré. — cedió él. —Te estoy llevando a comer, ya es de tarde y como buen novio que soy debo alimentarte. —Ohhhh pues muchas gracias. — agradeció ella sonrojada. — ¿Y a qué lugar de comida me llevarás? —Estaba pensando

