Era un día lluvioso y lúgubre, aunque fuera contra sus deseos Eduardo debía asistir a la escuela y contarles a sus amigos la noticia que hace poco le había contado a su querida novia, sabía que reaccionarían parecido a la chica, se pondrían tristes por su partida, y si no lo hacía realmente no eran buenos amigos, pensó Eduardo con convicción. Miro por la ventana y pudo observar que estaba lloviendo, refunfuño para sus adentros, al parecer el clima se puso de acuerdo con sus emociones, tomo su abrigo colocándolo encima de su cuerpo, al instante pudo sentir que lo protegía del frío abrazador que se arremolinaba a su alrededor, tomo su paraguas mientras salía de su casa y se dirigió rápidamente a la sede estudiantil. Cuando llego a la institución era un poco tarde así que entro directament

