NORA Un mes. Me hubiera gustado decir que el mes que pasó fue todo miel sobre hojuelas, pero no fue así. Sí, en mi trabajo todo iba bien. Sí, mi familia aún no me había contactado. Sí, Caesar no me había encontrado, eso suponiendo que me estaba buscando. Si, mi embarazo iba demasiado bien, las náuseas eran cada vez menores y eso hacía que disfrutara mucho más el proceso de convertirme en mamá y ver crecer a mi bebé. Y sí, Miguel no dejaba mi lado, él se había convertido en una persona indispensable para mí, incluso fue a la segunda ecografía con mucho gusto y su mirada se suavizó tanto cuando vio a mi pequeño frijol. Cuando eso pasó casi se me hace un nudo en la garganta, eso era lo que yo estaba buscando en alguien. Un hombre que me adorara, que mirara a mi bebé como Miguel lo estaba mir

