NORA – …¿Embarazada? Mis dedos se retorcieron luchando entre sí mientras miraba a Miguel quien me observaba con shock y con algo que parecía ¿dolor? No sabía muy bien qué tipo de emociones tenía mi amigo porque yo ya estaba lo suficientemente nerviosa como para darme cuenta de algo. Después de aquel sueño raro pasé dos días intentando concentrarme en mi trabajo mientras una parte de mi cerebro se centraba en esos sueños que me perseguían. Una vez era coincidencia, dos era casualidad, pero tres o más veces ya era extraño ¿por qué demonios tenía esa clase de sueños? ¿ser una de las mujeres divinas incluía tener extractos de sueños de otros dioses o solo era yo siendo un bicho raro? Menos mal, las náuseas estaban siendo muy bien controladas por las pastillas que me había dado mi doctora

