Durante una semana Erick no supo nada de sus padres, quería invitarlos a desayunar pero no contestaron sus llamadas ni mensajes. Erick realizó un viaje imprevisto de vuelta a su ciudad natal, en busca de sus padres pero uno de los sirvientes le dijo que sus padres no habían regresado de Meridiam. Al no encontrar a sus padres en casa Erick no tuvo más remedio que regresar de inmediato, sabía que tal hazaña era obra de su madre, era la única capaz de pensar en esa clase de juegos extraños, era claro que lo estaban ignorando por no haberles permitido quedarse en su casa, pero no podía hacer nada más ya que había dicho una mentira que sería descubierta si sus padres se quedaban en casa, el se había mudado deliberadamente frente al apartamento de Daniela para estar cerca de ella y de sus hijos

