El lugar era un desastre, no había manera de que alguien pudiera quedarse allí, ambos habían perdido las ganas de estar en el lugar sólo con ver las cosas rotas y dañadas. — Dani, será mejor que compremos otra casa, así nadie sabrá donde vivimos, porque la verdad no creo que podamos deshacernos de Rebeca tan fácilmente. Daniela aceptó inmediatamente, estaba segura de qué Rebeca haría hasta lo imposible por separarlos y viendo cómo dejó todas las cosas de los niños, supuso que no le importaría lastimar a los pequeños con tal de lograr su plan. Esta tarde Daniel llegó con los niños a la oficina de Erick, inicialmente querían encontrarse en la casa pero debido a los recientes acontecimientos decidieron encontrarse en la oficina de Erick y luego ir juntos hasta e hotel. Los niños entrar

