Erick y Daniela habían pasado 20 días en la base militar, las camas no eran precisamente algo que extrañaría de ese lugar, por lo que su espalda parecía haber sufrido mucho. Cómo Daniela ya había renunciado a su trabajo al lado de su hermano y había tomado la decisión de mudarse con Erick ambos regresaron a la casa en ciudad Bell. Su hermano se encargaría de llevar a los niños al día siguiente para que ellos pudieran descansar esa noche. Cuándo llegaron a la casa de Erick, algo lo sorprendió y es que todas las luces estaban encendidas, lo cual era muy extraño, porque nadie más aparte de Erick vivía en ese lugar, incluso no había empleados trabajando en el lugar. Ambos entraron a la casa y vieron a Rebeca sentada en el sofá mientras leía un libro. Erick frunció el ceño y preguntó —¿qu

