El mismo día Paris Bruno La verdad es como el agua: puede adaptarse a cualquier forma, deslizarse por las grietas más estrechas y, tarde o temprano, encontrar su camino hacia la luz. No hay forma de encerrarla en un baúl con miles de candados ni de enterrarla bajo capas de mentiras sin que tarde o temprano empiece a filtrarse, gota a gota, hasta inundarlo todo. No se le puede sobornar ni domesticar; más bien es un animal salvaje que tarde o temprano rompe sus cadenas. A veces llega como un verdugo implacable, derribando muros con la fuerza de una tormenta, arrasando vidas sin piedad. Otras, aparece como un faro en la oscuridad, disipando sombras, devolviendo la paz a quienes han vivido prisioneros de la incertidumbre. Pero siempre llega. Su esencia es pura, sin lealtades ni indulgenci

