SCARLETT El asco de tenerlo encima de mi hasta el punto de querer arrancarle la piel con mis propios uñas las cual le clave sin dudarlo, tal vez así se enojaba y se baja pero en respuesta gemidos agudos de satisfacción salieron de su boca. -Rasguñame más fuerte... Me encanta el dolor que tus uñas en mi piel -. No se que diablo tenía en la cabeza este tipo, le encantaba el dolor en el sexo, una cosa era dar dolor a tus enemigos con intención de hacerlos sufrir y otra durante la íntimadad pero este, ya era problema metal y más como actuaba. Sus manos se movieron alrededor de mis partes sensibles, tocándolas con un poco más de firmeza pero aún con mucho cuidado. Estaba siendo un poco más asertivo ahora que finalmente estaba explorando esas áreas. Cosa que a mi me hizo gemir, al escucharme

