Presioné mi rostro contra su cabello, inhalando su aroma. Podía sentir que mi cuerpo respondía a su tacto, a su presencia. Mi corazón latía aceleradamente, mi respiración se entrecortaba, y mis músculos estaban tensos y nerviosos. Sabía que estaba bajando la guardia, permitiéndose ser vulnerable frente a ella, pero no podía evitarlo. Estaba desesperado, necesitado y necesitaba esto más que el aire. -Conmigo no es necesario que lo ocultes... Si quieres llorar de nuevo, solo hazlo... Yo no me voy a burlar; tu mamá me contó un poco de lo que sufriste... Así que no tengas miedo. - Miedo, eso era posible que en este momento eso sentía, pero no debía; no tenía permitido eso para mí. Pero yo no quería esto, no me gustaba; yo solo quería una vida tranquila. Quiero estar lejos de todo esto, no qu

