Rafael Rafael estaba que echaba humo mientras salía de la casa de los Wayne. Alguien fraudulento. Indigno de confianza. Las palabras de Grace lo habían golpeado con fuerza, sintiéndose más doloroso de lo que alguna vez había llegado a resultarle su pierna. ¿Cómo había sido capaz de dejarse engañar de aquella forma por una mujer como ella? Exactamente, por eso: porque era una mujer como ella. Porque se trataba de Grace Wayne. Escucharla decir algo como eso había sido doloroso. Mucho más de lo que alguna vez habría imaginado. ¿Cómo había sido tan tonto? Él la había visto, se había enamorado de su belleza y su inteligencia y ¿luego qué? Ah, sí, luego se había dejado engañar como un maldito idiota. Había tontos y luego estaba él. Con un cierto sabor amargo en la boca, se detuvo par

