Rafael El sonido de una puerta al cerrarse lo despertó de su profundo sueño. Lentamente, parpadeó y abrió los ojos para ver de primera plana el techo de su dormitorio. Su mano se movió a lo largo de su cama el cuerpo de Grace, sin embargo, lo único que quedaba de ella era el reciente calor que desprendía la sábana sobre la que habían dormido. ¿Acababa de irse? Esa idea no le gustó. Habría preferido despertarse con ella entre sus brazos, en lugar de una cama con sábanas vacías. ¿Por qué habría querido marcharse? No creía que fuera por el hecho de haber despertado junto a él. Ellos ya habían llegado mucho más lejos de aquel punto. Entonces, ¿qué podría ser? Rafael se levantó de la cama y salió directo a prepararse. Ayer, el único momento que había podido compartir con el señor Wayne h

