“Es mejor ser enemigo de una buena persona, que amigo de una mala.” Proverbio japonés. El Alfa no dio reparos a las distintas expresiones de todos en aquel salón, sabía que era motivo y centro de dudas e incertidumbre al haberse sabido muerto, pero no era así; William Zimmer estaba más vivo que nunca. Alexander no sonrió, pero tras aquella mascarilla que después quitó de su rostro se reflejó una expresión de satisfacción al confirmar lo que ya había apostado con sigo mismo. Sledge en cambio suspiró aún más aliviado al reconocer de quién se trataba, eso le daba más seguridad, pues, para él más que un hombre atractivo, Zimmer era una figura de seguridad, valor y honor. —¡¿Qué has hecho con Saleni?! —inquirió Ferguson con el ceño fruncido y los ojos bastante abiertos. —Lo mat

