“El primer vaso corresponde a la sed. El segundo, a la alegría. El tercero, al placer. El cuarto, a la insensatez.” Lucio Apuleyo. Muchas personas estaban indignadas ante aquel video, la mayoría mantenía su ceño fruncido, otros no cabían en su propio horror, los más fieles a Ferguson no creían nada de aquella declaración mientras otros más declaraban su descontento con el gobierno con la furia de una pandilla de hienas al ataque. Otras personas sólo sentían indiferencia y otro grupo de manifestantes que estaban fuera de sus casas atentos a la transmisión en las grandes pantallas quemaban neumáticos y cualquier otra cosa que les sirviera para armar un pandemonio. La gran mayoría de protestantes a esa hora del día bajo un cielo gris y lluvia agonizante exigían a toda garganta la

