“Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.” Proverbio japonés. Muchos lanzaban gritos de júbilo al ver llegar a sus familiares, personas privadas de libertad por asuntos políticos abrazaban a sus padres y hermanos. Lágrimas de alegría se veían derramar desde los ojos de madres alegres al ver los rostros de personas libres aunque tuvieran sus pieles bastante pegadas a los huesos por la falta de una buena alimentación durante su estadía tras las rejas por manifestar una ideología distinta a la de la dictadura de la que ahora rompían cadenas y bozales. La esposa de Montalvo, su hija, los suegros y sus propios padres lo recibían en sus brazos en medi

