El viaje había iniciado. Luego de cinco horas, los chicos se encontraban dentro de los espesos valles oscuros del Bosque de las Mentiras. Desde arriba se podía observar la espesa vegetación y los fangosos lagos. El aire traía consigo el olor a pantano y un peculiar aroma que caracterizaba aquel lugar. Resultaba un misterio ya que se advertía a los habitantes que nunca se acercaran a tal bosque ya que la neblina traía consigo efectos secundarios. El cielo era surcado por Fehila, Hide y Scarlet. El sol estaba sobre ellos, haciendo que comenzaran a agotarse. Dos eran criaturas acostumbradas a temperaturas muy bajas mientras que uno de los humanos también llevaba tiempo en estas. Era evidente que el cambio resultaría en un problema. –Comienzo a extrañar el frio del palacio

