Simone. Era extraño entablar algún tipo de conversación con Hal y que luego ese pequeño espacio en donde el mostraba una sonrisa ladeada o que incluso soltara más de tres palabras se esfumara en un abrir y cerrar de ojos. Quería pensar que no estaba acostumbrado a compartir palabras o incluso expresiones con nadie más que no fueran sus amigos así que comprendí que al estar bajo el mismo techo no se caracterizaba para ser amigos como él lo había dejado claro en una de sus reglas. Habían pasado tres días desde aquel día en donde quedé sin trabajar, sin novio e incluso sin esa característica sonrisa que habitaba en mi rostro. Había regresado al trabajo por mi cheque y aunque espere una buena cantidad por los meses que trabaje en aquella editorial solo tuve la mitad de lo que generalmente es

