CAPÍTULO 7.

1961 Palabras

Simone. Todas las mañanas en Inglaterra para mi eran lo mismo. Despertar, tomarme un buen café y empezar a arreglarme para lo que seria mi rutina diaria de trabajo, pero el hecho de estar en un departamento completamente diferente al mío y estar a tal punto en el que no confiaba al cien por ciento del chico con quien lo compartía no me dejaba cerrar los ojos más de tres horas. Pero al final conseguí dormir algo de lo que se requería para completar con una buena cantidad de sueño en tu cuerpo. Observar a Hal en las mañanas fue extraño después de ese pequeño encuentro que tuvimos en el gimnasio de su pent-house, por esa razón una parte de mí no quería verlo a los ojos para así no tener que recordar una y otra vez lo cerca que estuvimos dentro de esas cuatro paredes repletas de espejos.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR