CAPÍTULO 38

1437 Palabras

—Escúchame Lara, tú no tienes el control aquí. Yo lo tengo. —Harás lo que yo te diga, así que cállate—. Me ordenó, su lobo hizo acto de presencia cuando mi cabeza se dirigió hacia la suya, mis ojos se entrecerraron ante su demanda. Mi propio lobo dándose a conocer. Me reí abiertamente de él, haciendo a propósito el sonido fuerte y odioso, queriendo meterme en su piel. Entonces le hice un gesto con el dedo corazón que no le sentó nada bien, ya que me agarró de la mano y tiró de mí hacia los barrotes plateados. Moví a Kennedy mientras mis brazos empezaban a arder, contuve mi grito, tratando de concentrarme en otra cosa, no queriendo darles la satisfacción de saber cuánto dolor me estaban infligiendo. El olor a carne quemada entró en mis sentidos, controlándolos todos. Pronto me soltó y m

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR