Entrando en la cocina, el personal tenía un increíble festín para nosotros. A lo largo de la mesa había diferentes pastas, pan de ajo, ensalada y verduras. Todo estaba humeante y hacía que se me hiciera agua la boca solo de verlo. Decidí elegir mi favorito, Linguini de Gambas con Mantequilla de Ajo y dos panecillos de ajo. Vi a Grant elegir Manicotti con un pan de ajo y un plato de ensalada al cual le echó aderezo de rancho y crotones. Comimos en silencio. Mientras escuchaba el crujir de sus crotones, no pude evitar pensar cómo debió haber sido su vida. ¿Por qué no llegó a mi vida antes? ¿Sabía siquiera de mi existencia? ¿Acaso mi padre y él no se llevaban bien? Tenía mil cosas que quería preguntarle, pero estaba tratando de ser paciente y dejar que el hombre comiera. —Si no dejas de mov

