¡Bang, Bang, Bang! —Levántate, princesa, es hora de ir —gritó Liam. Me lleva un minuto recordar todo lo que pasó ayer. Estúpido maldito guardia. Hay formas mucho mejores de despertar a alguien que golpeando su puerta. Gruñendo, tiré las mantas y salí de la cama, dirigiéndome al baño. —Que te jodan —murmuré lo suficientemente alto como para que me escuchara. Sabía que me había escuchado por las risitas que oí detrás de la puerta. Me aseguré de cerrar la puerta del baño de un portazo. Lo cual no importaba realmente, ya que había olvidado toda mi ropa y toalla. Suspirando, volví a salir, agarré lo que necesitaba y fui a tomar una ducha caliente. Después de ducharme, me vestí con unos simples vaqueros azules, una camiseta blanca, botas y dejé que mi cabello se secara al aire en una trenza l

