Salíamos del trabajo, primero me fui a vestir, me puse un vestido un tanto corto arriba de la rodilla, pero algo decente Espere a que Santiago pasara por mí y fuimos a un bar muy de lujo cerca de mí departamento Empezamos a tomar un poco —¿y tienes novio o algo? — preguntó tomando su bebida —no, no tengo ¿y tú? — pregunté —no tampoco, estuve casado, pero no funciono— sonrió —comprendo— hablé en voz baja pero por la música no me escucho Entre tragos y tragos, estaba muy mareada, apenas si me podía levantar de la silla —oye creo que será mejor que te lleve a tú departamento, mira como te pusiste— habló mirándome de arriba hacia abajo —bueno— me encogí de hombros este me llevó en su coche hasta mí departamento —es el 45 — dije cuando subíamos el ele

