Parecía como si fuera un sueño —¿puedes ayudarme? — pregunto provocativa y se volteó señalando el cierre de su vestido, yo lentamente lo baje Su vestido cayó al suelo, no tenía sujetador solo era su ropa interior y estaba de espaldas a mí y ya no podía con la tentación así que empecé a besar su cuello, después se volteó hacía mí, moría por ver sus hermosos pechos —mírame a los ojos— me habló al ver que estaba a punto de desviar la mirada hacia sus pechos —si, te estoy mirando— afirmé un tanto divertido mientras ella empezaba a quitar mí saco y a desabotonar mí camisa —esta noche seré tuya por primera vez sin que me obligues— estaba sonriendo mientras tomaba mí rostro, se acercó y me empezó a besar, trate de no acelerar el beso, era la primera vez que nos besábamos

