A decir verdad, mientras esperaba en el aeropuerto, me tenía inquieto la llegada de Mila. Era…algo intensa, en buen y mal sentido de la palabra y sobre todo, sacaba muy rápido de quicio a Gil y Eros, no le tenían la mas mínima paciencia. Su especialidad era esa, sabía cómo buscar la forma de molestarte, hasta que la encontraba. Experta. Yo conocía otra parte de ella, un poco mas gentil, tierna y tímida, aunque fuera difícil de creer. Era como Gil, si solo emitías una opinión sobre lo que mirabas en la superficie, vas a errar, pero cuando los conoces, quedas encantado. Quizás pocas personas se daban la tarea retirar esas capas y ver lo que había debajo. No tenían el mas mínimo de parecido los primos que iban saliendo del aeropuerto, camino hacia mi que estaba frente a la puerta, r

