Mila Y Eros

1515 Palabras

—¿Por qué diablos tomas vino a esta hora, Mila?—solo verla me irritaba y mas pensar que tenía que quedarme con ella durante casi un mes. —¿Por qué suenas tan enojado? —¡Eres irritante! ¡¿Intentas embriagarte a esta hora?! —Llevas mucho tiempo en Londres, hermanito. Cosechamos uva, hacemos vino, bebemos vino. ¡Da igual la maldita hora! —¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mamá!—me ponía histérico. —¡Ay! Pareces un bebé. Deja de llamar a mamá. —Es mi madre, ¡maldición! ¡No la tuya! —¿Sabes qué? ¡No te soporto! Yo tampoco quiero quedarme contigo, no eres mi niñero y soy una puta adulta. —¡Pues díselo ya de una buena vez! Tengo mejores cosas que hacer que estar cuidando de ti, eso que quede claro. —¿Cómo qué? —Mila, mi vida está en Londres, ya no es aquí. —Pues vete, no te necesitamos. ¡Vete! —¡¿Qué d

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