Cuando la cena terminó, con Gianni fuimos a casa, nos armamos un bolso y partimos a tomarnos el vuelo próximo que salía. Al llegar al aeropuerto alquilamos un auto y conducimos hacia el pueblo. Era de mañana temprano cuando llegamos. Al tocar la puerta nos abre la persona que me llamo. Se le forma una sonrisa triste al verme. Nos abrazamos. - Que bueno que has venido. - dice Lizzy aún aferrada a mi. Nos separamos. Nuestros ojos están llorosos. - No... no lo entiendo. - digo. - Lo vi... lo vi hará un semana y estaba... - Hasta hace dos días estaba de lo más bien. - dice. - Pero... llegó un momento en el que él solo... lo supo. - finaliza con voz quebrada. - Al menos pude despedirme. - ¿Dónde están...? - Gus y Cece están caminando por la playa, necesitaban un poco de aire. - dic

