Me acerco a la mesa con los platos y los apoyo. Ellos aplauden. - Te diría que te venimos a ver a ti, pero en realidad venimos por tu pasta. - dice. Río. - ¡Robert! - lo regaña Cece. - Él sabe que lo adoro. - dice Robert. Me siento en la silla que está enfrente. - Pues a mi me alegra mucho verlos. - digo mientras sirvo vino en las tres copas. - Me ha gustado mucho las remodelaciones que hiciste. - dice Cece. - Sigo las ordenes de mi decorador de interiores. - digo. - No quiero ver la cuenta cuando me llegue de París. Ambos ríen. - ¿Cuando se van a ver? - pregunta su madre. - Eh... Seguro que para su cumpleaños. - digo. - Para él es el evento del año, no creo que me perdone si no voy. Así que tendré que escaparme de aquí y dejar a cargo al subgerente. - Gianni hace un bue

