Entre todos recorrimos el pueblo y los alrededores, pero no lo encontramos por ningún lado. Y como si fuera poco su celular sale que está fuera de servicio. Solo dejo esa servilleta con esas dos palabras. ¿Por qué hizo eso? ¿Que le costaba despedirse? Con Gianni, Gabe, Aramis, Nate y René nos fuimos juntos a París, por sí volvió a su casa. Pero no fue así... Llegamos al departamento de Gabe y Aramis. - ¿Preparo café? - dice Ari. - Si. - decimos todos a coro. Yo sigo llamando a su celular, pero no me atiende. Me da al buzón. - Pierre, soy yo, por vez número cuarenta. - digo. - Llamá, ¿si?, solo queremos saber si estás bien. Tú madre se quedó muy preocupada... yo también... todos en realidad. Estoy aquí para tí, como siempre. Y si necesitas irte a otro lado, yo puedo ir contigo,

