8 de Junio. Quise abrir los ojos pero no pude, podía escuchar las voces en la sala pero no podía verlos. Intenté abrirlos otra vez pero los parpados los tengo tan pesados que se me hizo muy difícil hacerlo, pude escuchar la voz de mi mamá y la de mi papá, se escuchan cansados. Suspiré e intente abrir los ojos de a poco lográndolo, la luz dio de lleno a mis ojos y tuve que cerrarlos otra vez, sentía dolor en mi abdomen y no sé porque. Volví a abrir los ojos y esta vez sí lo logré por completo, sentía la garganta tan seca que no pude hablar, tosí y mi mamá volteo a verme, pestañee y ella se acercó tocando mi rostro mientras llora. —Mi chiquita, despertaste—asentí y ella besó mis mejillas sonoramente. — ¿Qué fue lo que pasó? —dije con voz ronca. —Recibiste un disparo el día de tu boda—

