Triste noticia

2125 Palabras
El beso y la presencia de Khloe le recordaba al hombre lobo lo que se sentía ser una persona normal, solo ella tenía ese poder, posiblemente porque era la única que se arriesgaba a estar a su lado, nadie más quiso escuchar qué tenía para decir y por qué actuaba de esa manera. Evan pensaba que si en el mundo hubiera más personas como ella las cosas funcionarían de manera más humana, a veces las autoridades funcionan como simples máquinas a las que no les importa saber por qué situación están pasando las personas a la hora de cometer un crimen. Después de su corto saludo se fueron a un lugar un poco más privado, Khloe le recomendó que era necesario que buscaran dónde ubicarse para que fuera seguro, puesto que las autoridades tenían orden de acordonar la zona a altas horas de la noche para ver si podían dar con su captura. También le explicó en qué lugares de los árboles habían instalado las cámaras de seguridad para que evitara pasar por ahí al menos mientras estuviera con ella, puesto que el sheriff ya la tenía en la mira, sabía que tenía mucha información que no quería compartir. Evan vio que Khloe de verdad quería protegerlo, nunca nadie antes se había preocupado tanto, ni siquiera su familia en los tiempos que vivían. Por suerte él tenía el lugar ideal, era una casa muy antigua que construyeron sus padres para guardar algunas herramientas de trabajo, había quedado sepultada entre árboles y maleza, por lo que no se podía ver ni siquiera desde el aire, las ramas ya habían cubierto toda su superficie. El procuraba ir en ocasiones para organizarla y dejarla amena para descansar, a pesar de que era un cuarto muy pequeño valía la pena estar allí, tenía una cobija gruesa, una ventanita que permitía ver la luna y una silla para dos, como el estilo de una banca de parque. Ahí podían estar seguros, estaba casi qué convencido de que nadie tenía la mínima idea de que ese lugar existiera. De igual modo, si alguien lo descubría no tenía ninguna importancia, allí no había nada que robar, ni siquiera evidencias, solo una cobija por medio de la cual podrían rastrear sus huellas dactilares, pero eso no era muy factible, las personas por muy implicadas que estén en un caso no se van a poner a hacer ese tipo de trabajos y mucho menos las autoridades. Khloe no estaba tan segura de eso, los hombres al mando de Adam estaban obsesionados por capturarlo, la comunidad los estaba presionando, no era posible que con tantos hombres a su disposición no fueran capaz de capturar a solo uno que además era mitad animal. Entraron a la casita, era muy calurosa, ya que estaba construida en madera, no tenía luz por obvias razones, pero con él ya se estaba acostumbrando a que todo era a oscuras, solo lo que la luna pudiera alumbrar cuando estaba oculta entre las nubes. Evan le hizo una cortesía a la entrada del lugar, como si se tratara de un gran palacio, la tomó de su mano e hizo que se sintiera muy cómoda. Inició pidiéndole perdón por haberse comportado como un hombre inmaduro y reconoció que estaba celoso por la escena que había tenido que presenciar, pero que entendía cuál era su lugar, incluso le agradeció por haberle dado la oportunidad de mostrar quién era realmente, cuál era su historia y por qué actuaba de esa manera. No quería perderla y mucho menos por sus inseguridades, sabía que ella no podía dejar su vida y su estabilidad por una persona que era tan cambiante. Adicional a eso, en cuestión de días podía estar muerto a causa de sus cazadores, cada vez sentía que los tenía más encima, anteriormente no habían tomado tantas medidas, pero ahora parecía como si fuera un blanco que todos deseaban obtener. Si ella se alejaba de él volvería a su vida solitaria, cuando su única motivación de salir en la noche era para conseguir comida, al menos ahora estaba pendiente de una persona especial. A Khloe le parecía muy significativa esa nueva manera en la que él estaba pensando, pero lastimosamente ella tenía noticias que no eran precisamente muy satisfactorias. En su rostro se veía que había algo muy importante con contarle, Evan temía que ella hubiera tomado la decisión de dejarlo para poder proteger su vida y la de los suyos, antes de que le dijera cualquier cosa le adelantó que iba a dejar en paz a su esposo, a pesar de que no le caía bien estaba dispuesto a evitar confrontarlo para no terminar matándolo. Sabía que por el tiempo que llevaban él era muy especial, obviamente ella no iba a permitir que nada le pasara, por eso, él no iba a ser una amenaza, por el contrario, podría incluso cuidarlos a los dos de otras criaturas, era solo cuestión de intentar no estar en el mismo lugar que ellos cuando la luna estuviera totalmente puesta. Antes de que ella pudiera continuar con sus palabras Evan le mencionó que había visto la otra noche a su esposo con la otra mujer en una escena muy romántica, para su sorpresa ella le confesó ya saberlo por su propia boca, así que no era necesario redondear sobre esos asuntos. En parte de ella tenía la culpa por haberle dado una especie de libertad s****l, aunque no pensó que se le saliera de las manos. Con su pulgar en la boca impidió que el hombre lobo dijera más palabras, antes de contarle la triste noticia quería preguntarle si él había sido el culpable de la muerte de todas esas personas en el bosque, había sido una masacre terrible y ella no podía entender cómo una persona tan noble como él había podido hacerlo. En ese momento Evan bajó su cabeza, no era capaz de mirarla, eso le confirmó que la respuesta era afirmativa, para su defensa tenía un gran motivo, estaba realmente hambriento y totalmente transformado en lobo. No recordaba muy bien cómo pasó todo, solo tenía unas vagas imágenes en su cabeza, veía a las personas jugar a las escondidas en la noche y sentía mucho deseo de comerlos. Cuando recobró su conciencia se sintió muy mal, estaba realmente arrepentido, en especial por los niños, quienes solamente querían pasar un rato de adrenalina al lado de sus padres aprovechando la oscuridad de la noche. Los árboles serán perfectos para esconderse y propiciaban que el juego se llevara de la mejor manera. En su cueva se encontraba muy lleno y muy triste al mismo tiempo, quería hacer algo para compensar su culpa, pero no encontró algo efectivo. No podía simplemente acercarse a la familia para pedirles disculpas porque muy probablemente no quisieran ni siquiera escucharlo y mucho menos que se les acercara, el miedo de que les pasará lo mismo que a los demás estaría latente. Lo único que podía hacer era evitar comer niños, pero eso era imposible cuando su animalidad estaba despierta, así que tenía que vivir con la culpa de ser un asesino despiadado que no miraba si se trataba de un anciano, una mujer o menores de edad, simplemente la necesidad de satisfacer su deseo lo movía de la peor manera. Esa no sería una excusa válida para las autoridades, sin embargo, Khloe supo entender la situación, era difícil sentarse al lado de una persona que había cometido semejantes atrocidades, pero lo que lo hacía soportable era el hecho de saber que no había sido consciente en el momento, de lo contrario jamás se lo hubiera perdonado los niños son seres inocentes y no merecen terminar de esa manera. Después de ese sermón le quiso contar algo que la estaba carcomiendo por dentro, eso posiblemente destruiría parte de su relación, pero, ante todo, era necesaria la sinceridad. Lo tomó de las manos y le mencionó que en su panza estaba creciendo una nueva vida, su padre era Blake y estaban muy emocionados con la noticia. A pesar de que ella no quería ser madre, ver la forma en que su esposo actuaba para tratar de que estuviera feliz era muy conmovedor. Ese hecho implicaba su separación, en el momento en que su hijo naciera tendría que quedarse más tiempo en casa, no habría casi vida para sí misma y tendría que proteger más a su familia. Vio que de su rostro salió una lágrima, él sabía lo que eso significaba, el posible fin de la relación. No obstante, Evan tenía muy buena memoria, en su cabeza aún estaba la imagen del día en que pudieron consumar su amor, a pesar de que habían pasado ya unos días recordaba que no se habían protegido, aunque no creía probable que un hombre lobo pudiera embarazar a una mujer cabía una posibilidad muy leve, la cual quiso mencionarle a Khloe. Ella de inmediato lo negó, argumentando que era como si las personas zoofílicas procrearon con los animales, eso no tenía ningún tipo de lógica. Aun así, el hombre lobo le recordó que en el momento en que estuvieron juntos él era totalmente humano, fue su amor y el momento lo que hizo que se convirtiera, puesto que eso nunca antes le había pasado en la noche. Así ella no creyera, había algo especial que permitía que él volviera a su parte humana cuando estaban juntos, por eso cabía esa pequeña posibilidad de que el niño fuera suyo. Por eso, le pedía que hiciera las pruebas necesarias, de ser cierta su sospecha tendrían que encontrar una forma de curarlo para poder estar con su verdadera familia, nada lo haría más feliz que ser parte de un vínculo de amor. A pesar de que Khloe quería negar toda posibilidad sabía que esa idea no era tan loca, pero quería hacerle entender que, aunque el bebé no fuera de Blake, él sería quién tendría que cuidarlo, solo así podrían tener la estabilidad necesaria para que nada les faltará. Aunque no dejaba de preguntarse qué pasaría en caso de que el bebé empezara a adoptar formas de lobo, Blake jamás se lo perdonaría, además, ya estaba muy ilusionado con la idea. La otra opción que tenía era abortarlo, pero quería darle una oportunidad, al menos mientras podía confirmar de quién era. La criatura tenía buenas opciones de vida en caso de que el nuevo integrante fuera de su esposo, solo en esa medida tenía todas las posibilidades de vivir. Ese comentario hizo que Evan se sintiera muy mal porque en pocas palabras significaba que sí el hijo era suyo la mejor opción radicaba en evitar su nacimiento. Era un razonamiento muy egoísta, Khloe no entendía que esa decisión era terrible, acabar con la vida de un niño era una abominación, en el fondo entendía que por ser una bestia no tenía derecho a nada relacionado con los humanos, era realmente triste lo que le estaba ocurriendo. Esa noche era de reconciliación y terminó todo mucho peor, el hombre lobo estaba muy enojado, tanto así que prefirió asomarse para ver si la luna estaba haciendo algún efecto sobre él, pero no, era su parte humana la que estaba totalmente resentida. Le pido a Khloe que se fuera, quería estar solo y pensar en la vida cruel que le había tocado, ella no quería dejarlo con ese mal genio en el bosque y solo. Le pidió que reflexionara sobre lo que estaba pasando, él no era el indicado para decir que matar un niño era injusto, según su historial criminal Evan era mucho peor que cualquier persona. Adicional a eso, no era normal tener un hijo con un hombre lobo, en el caso de que saliera igual a su posible padre no tendría una vida normal y sería casado por las autoridades. Eso no es lo que una persona que ama a un ser indefenso quisiera para él, así que le pedía encarecidamente que usara por un momento su parte racional y se planteara esas posibilidades. Su situación no era normal, nadie lo entendería, ni siquiera las personas que trabajaban con el esoterismo o cosas paranormales. Ella como siempre tenía razón, era muy inteligente, Evan la mayoría de veces, por no decir siempre, se dejaba llevar por el sentimentalismo y por eso terminaba lastimado o solo. Después de escucharla le comentó que sí había una posibilidad, Evan nunca había intentado ir a ese lugar, pero sabía que existía un sitio en el que solo vivían personas como él, era como una especie de comunidad donde había mujeres lobos, también tenían hijos y convivían en comunidad. Era como otro mundo, podrían explorar esa opción en caso de que estuviera embarazada de él, la idea de formar una familia de lobos no era tan descabellada.
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