Cap 25 Es papá

1145 Palabras
Omar agradeció. “Me parece bien, te dejo que me están esperando”. “¿Están aquí?”. Roger quería saber más sobre la mujer y sus hijos. “Si, vinieron a la ciudad a algunos asuntos, nos iremos en un par de días”. Omar fue cortante con sus palabras. Roger se levantó de su lugar. “Me gustaría conocerla, organicemos una cena”. Omar se detuvo y apretó la perilla de la puerta. “No es el momento todavía, dame más tiempo y la conocerás”. Omar empezaba a salir con Lili no quería que Roger estropeara todo, haría hasta lo imposible por enamorarla. Roger no dijo nada más y dejó que se fuera, Pilar entró con unos papeles. “¿Se va?”. Roger afirmó y se sentó en el escritorio recargando su mejilla en su mano pensativo. Pilar camino hasta él. “Te fijaste que está muy feliz, sonríe más no es el típico ogro de siempre”. Roger se rio. “Si, lo noté”. Pilar se sentó en la silla frente a él. “La mujer debe ser muy hermosa para que él esté así”. Roger pensativo le dijo. “Es madre soltera”. Pilar se sobresaltó. “Vaya, él nunca se fijaba en una mujer, tantas que lo buscaban, modelos, empresarias y mira que enamorarse de una madre soltera, eso sí es amor”. Roger siguió con su trabajo y antes de que Pilar saliera le recordó. “Tenemos cita con los inversionistas hoy en la noche”. Pilar afirmó. “Estaré lista”. Salió cerrando la puerta. Roger se recargó en la silla y abrió uno de los cajones sacando una foto donde estaba con Lili, acarició la imagen suavemente, la extrañaba y mucho, no tenía ni una pista de ella y su paradero. Por la noche, Omar llevó a los niños y a Lili a un restaurante, ella observaba alrededor. “Este restaurante no estaba hace años”. Bruno preguntó. “Conoces bien la ciudad”. Ella afirmó. “Si, pero hay muchas cosas nuevas”. Clara tomó la mano de su mamá y ella giró. “¿Qué pasa Clara?”. Clara apretó sus piernas, Lili sonrió. “Te llevaré al baño”. La mesera que les entregó el menú les diciendo. “Si desea yo la llevaré”. Clara miró a la mujer con duda. Lili estaba por negarse cuando Clara empezó a caminar por el pasillo, la mesera les dio un asentamiento y se fue detrás de ella. Lili se quedó mirando el largo pasillo y a su pequeña, Omar apretó su mano tranquilizándola. “Estará bien”. Ella solo asintió sentándose en su lugar, Bruno quería tranquilizarla. “Si se tarda iré a buscarla”. Lili empezó a leer el menú con algo de inquietud. Al otro lado del restaurante Roger y Pilar conversaban con los inversionistas, tomaban de vez en cuando un trago, Roger tomaba de más y empezó a sentirse mareado, Pilar le susurró. “Será mejor que vayas a lavarte la cara para que se te pase lo ebrio”. Ella le advirtió mientras seguía conversando con los hombres presentes que también estaban muy enfiestados. Roger se levantó aferrándose a la silla. “Disculpen, vuelvo en un momento”. Roger caminó despacio hasta el baño, tenía algo de mareó, se lavó la cara varias veces en el lavabo, se miró en el espejo, hoy fue un día difícil, se acordó mucho de Lili. Secó su cara y tiró el papel en el bote de basura, al salir iba a empezar a caminar cuando se topó con algo, se agachó encontrándose con una linda niña con vestido de princesa sentada en el suelo, ella se acariciaba la frente. -Una niña-pensó. Ella levantó la cabeza mirando al hombre, abrió mucho sus ojos asombrada. La expresión de la pequeña era increíble. Roger sonrió examinando a la pequeña, era muy linda tenía el cabello n***o, largo y lacio, llevaba una diadema blanca con una pequeña corona, parecía una hermosa princesa. La ayudó a levantarse, Clara no se molestó porque él la tocara y se levantó con su ayuda sin dejar de mirarlo. “Lo siento pequeña”. Clara al escuchar su voz se sobresaltó. La mesera se acercó. “Lo siento señor, no se fijó por donde caminaba”. Lo último que quería es tener problemas con los comensales, era un restaurante de primera. Roger negó sin quitar la mirada de la niña, algo en ella le atraía mucho. “No hay problema, yo tampoco me fijé”. La niña no quitaba los ojos de él y tampoco hablaba. Roger frunció el ceño y se agacho a su altura, temía haberla asustado. “¿Estás bien?”. Clara asintió con su cabeza. Roger sonrió de nuevo. “¿Cómo te llamas?”. La niña se quedó en silencio por unos segundos y después se escuchó en voz baja. “Cla…Clara”. Roger feliz esbozó una gran sonrisa. “Clara… es un nombre muy bonito”. Los ojos de Clara lagrimearon. Roger se levantó acariciando su cabello delicadamente. “Cuídate pequeña”. Ella afirmó con su cabeza de nuevo. La mesera le dijo. “Debes volver con tu familia”. Clara giró para seguir con la vista a donde se iba el hombre y fue detrás de él. Cuando lo vio sentarse, Pilar se acercó a susurrarle algo al oído se notaban muy íntimos. Clara bajo su rostro triste, por un momento sintió que él podría ser su papá, su corazón palpitaba fuerte. Al regresar a la mesa, la mesera se disculpó y regresó al trabajo, Clara miraba de vez en cuando a la mesa de Roger, vio cuando se levantó y se fueron todos de la mesa. Bruno notó que ella estaba distraída y le preguntó. “¿Estás bien?”. Clara giró su mirada hacia Bruno y con ojos muy cristalinos le comentó. “Creo que encontré a papá”. Bruno entrecerró sus ojos. “¿Qué?”. Clara le explicó en voz baja mientras Lili y Omar conversaban. “Lo vi, estaba en aquella mesa… era él”. Bruno levantó la vista para ver la mesa vacía. “¿Estás segura?”. Clara afirmó con la cabeza. “Mi corazón no deja de latir, sé que es él”. Bruno no dijo nada solo miraba hacia la mesa donde Clara le dijo que estaba el hombre, pero ya no había nadie. Lili notó que los chicos se cuchicheaban entre ellos. “¿Pasa algo?”. Bruno y Clara miraron a su madre negando. Eran de esos secretos que tenían entre ellos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR