Cap 23 Viaje

1147 Palabras
Roger le explicó. “El señor Gallardo, me pidió algunos artistas para un evento, quiero tenerlo todo listo”. Ella se fue a la cocina buscando un vaso con jugo. Roger terminó y leyó el correo con los datos de donde sería el evento, recordó la invitación del hombre. “Pilar” “Si”. Ella contestó mientras guardaba el bote de jugo en el refrigerador. “¿Te gustaría acompañarme a un viaje?”. Levantó la vista de la laptop para preguntarle a la mujer. Ella intrigada salió de la cocina. “¿Un viaje? ¿A dónde?”. Tomó un sorbo de su jugo. “Es en la Isla Malvinas, mi amigo Omar está ahí vacacionando, surgió esta invitación y quisiera ir a verlo”. Roger seguía intrigado del porque su amigo no volvía a la ciudad a trabajar. ¿Qué había ahí para que Omar no volviera? Le daba mucha curiosidad conocer a la mujer que tenía a Omar desaparecido. Pilar lo pensó por algunos momentos. “Sería pedir un permiso en el trabajo”. Ella lo dijo coqueta y guiño un ojo. Roger bufó. “Soy tu jefe puedo darte algunos días”. Ella sonrió picara. “Ok”. Desde que pasó lo de su ex novio ella renunció a su antiguo empleo, las habladurías de sus compañeros de trabajo no cesaban, Todos hablaban de cómo Gonzalo la abandonó por la hija del jefe. Roger le ofreció un trabajo en la empresa y ella accedió inmediatamente. Pilar se acomodó en el sillón y sacó su teléfono, empezó a navegar por internet y encontró uno de los tantos videos que había publicado de Omar y Bruno. “¿Este tu amigo?”. Roger levantó la vista y tomó el teléfono de Pilar, Omar tocaba el piano mientras un niño de cabello n***o tocaba el violín, el chico tenia sus ojos cerrados disfrutando de la melodía, Omar sonreía feliz, hacía mucho tiempo que Roger no lo veía así. Pilar comentó. “Son muy buenos, el chico es genial ¿No crees?”. Roger estuvo de acuerdo, el niño tenía un gran potencial. Frunció el ceño y pensó por unos momentos. Pilar notó su rostro. “¿Qué?”. Roger dijo mirando la pantalla. “Ahora estoy mucho más interesado en ir a esa Isla”. Omar bajó las escaleras para llegar a la sala, Lili leía cerca de la ventana. “Hola ¿Estas mejor?”. Lili había tomado varios días para descansar en casa, Omar llevaba a Bruno al restaurante y tocaban juntos mientras la pequeña Clara se quedaba en casa. Lili bajo su libro. “Si, pero ya estaba aburrida de estar en mi habitación”. Omar le quitó el libro. “Ven te llevare a un lugar”. Lili ladeo la cabeza con intriga “¿A dónde?”. Omar sonrió. “Es una sorpresa”. Ambos salieron de la casa, era temprano en la mañana, el sol apenas se mostraba, los niños estaban en clase, Omar conducía por la isla hasta un pequeño restaurante cerca de la playa. Lili bajó y observó alrededor. “Me encanta venir aquí”. La gente del restaurante preparaba platillos a base de los mariscos que se criaban en la isla. Omar pidió una mesa y disfrutaron de un almuerzo. Mientras comían conversaban de infinidad de cosas muy a gusto. Omar estaba nervioso, ya habían pasado semanas de estar aquí y quería ser más directo con ella. “Lili”. Ella levantó la vista. “¿Sí?”. Omar tomó su mano. “Me gusta… Me has gustado desde que estábamos en la universidad, pero conocía tus sentimientos y no me atreví a decirte nada, sabía que no tenía oportunidad. Esta vez creo y confío en que la tengo… Me gustaría que saliéramos juntos”. Lili le regaló una pequeña sonrisa. “¿Quieres estar conmigo aun sabiendo que amo a Roger?”. Omar le explicó. “Se que aun sientes algo por él, pero este tiempo que hemos pasado juntos ha sido increíble y se que te la pasas bien conmigo, los niños me aceptan así que quiero dar el siguiente paso”. Lili lo observó detenidamente pensando en todo. Era cierto que desde que Omar llegó muchas cosas cambiaron, ya no pensaba tanto en Roger y disfrutaba de su compañía, los niños empezaban a encariñarse, ella no se sentía tan indiferente, le gustaba estar con él. “Solo quiero que tengas paciencia, yo de verdad quiero olvidarlo”. Omar beso su mano. “Lo harás, yo te ayudaré”. El se acercó más y acarició su mejilla besándola delicadamente, Lili no se negó, cerró sus ojos y disfrutó del cálido beso. Algunos días pasaron, Lili se notaba feliz con Omar, los niños poco a poco lo aceptaban y se volvía parte de la familia. Los niños jugaban en el patio de la escuela, Laura y Bruno pateaban una pelota con otros niños, mientras Clara estaba sentada algo lejos de ellos, todavía se le complicaba estar y convivir con otros. Omar terminó de estacionar el auto y se acercó a ella abrazándola por detrás. “¿Por qué estas aquí? ¿No entraste?”. Fueron a recoger a la escuela a los niños. Lili siguió mirando a sus hijos. “Es Clara, tengo que llevarla a la ciudad a una consulta con un psicólogo”. Omar la giro acomodando su cabello. “Yo te acompañare no te preocupes”. Quería apoyarla en todo de ahora en adelante. A Lili se le iluminó la cara. “¿Lo harías?”. “Tengo que reportarme también en mi trabajo, pronto será la gira”. Quería decirle desde hace días, pero con su enfermedad no pudo. Lili lo miró detenidamente. “¿Cuánto tiempo te irás?”. Omar acarició sus hombros. “Unos meses… de eso quería hablarte, quiero que Bruno abra mis conciertos”. Lili se quedó asombrada. “¿Qué?”. Omar le explicó. “Es muy bueno y me gusto mucho cuando trabajamos juntos, es una gran oportunidad para él”. Lili estaba pensándolo, tendría que ausentarse de la escuela y su vida aquí cambiaría drásticamente. “No lo sé…” Omar le regaló una pequeña sonrisa. “Hablemos con él”. Ella asintió algo inquieta. Le preocupaba su hijo. Llegó el día del viaje a la ciudad, los niños estaban muy emocionados cuando iban en el bote transbordador, observaban todo, el mar, las gaviotas y como aparecía poco a poco la gran ciudad, los edificios altos y la gente en la costa, Clara, aunque estaba emocionada escuchaba mucho ruido, Lili se acercó colocando unos audífonos que la niña agradeció.
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