Owen Daniels 24 de octubre, 2016 Escucho la voz ronca de Evans observando como el rostro de Amelia pasa por una diversidad de colores, demostrando como sus nervios se hacen papilla apenas ve a su primo. Aguanto una carcajada que me provoca la situación, pero mis nervios están haciendo mella cuando la voz del pianista se escucha más cerca, Amelia pasa de un tono pálido a uno rojo, agarra la muñeca derecha jalándome por la oficina mientras Evans habla coquetamente con la secretaria del bufete. -Mierda-susurra Amelia mirando todo el lugar sin saber dónde ocultarme, muerdo el labio inferior divirtiéndome con la desesperación de la rubia-cállate y escóndete acá-murmura con la voz agita empujándome al baño de su oficina, sus manos se posan en mi pequeño empujándome más adentro del pequeño cub

