Un sábado por la mañana llegó una carta de mi padre y mamá nos sentó para que nos leyera las partes que nos correspondían. Asentimos y nos acomodamos en el salón delantero y Paula quiso saber sobre las otras partes de la carta de papá. “Son sólo para mamá,” dijo mamá, sonriendo. Paula preguntó por qué, pero le dijeron con toda claridad que se sentara allí y escuchara lo que le interesaba y no se preocupara por nada más. Al parecer, a papá le iba bien y tenía un poco de maña para cocinar y preparar la comida que no conocía. Escribió que le habían ascendido a cabo y que estaba empezando un curso de formación para prepararse para trabajar en el comedor de oficiales. Es una buena oportunidad y, aparte de todo, la comida en el comedor de oficiales es mucho más adecuada para comer, así que ha

