Revolvió sus cabellos y bostezó, mientras entraba por la puerta de la cocina, donde no solo Peter se encontraba, sino que tambien lo hacía Emma, quien le sonreía amablemente, hasta que él apareció. Ella volvió a mirar a Peter. –Tengo que irme ya –le dijo y le volvió a sonreír –Espero verte pronto y como te he dicho, considera mi oferta –se levantó y pasó por uno de sus lados –Deja ya de jugar –le susurró antes de irse, sin quitar una de sus manos sobre su vientre. Kyle se giró, mirándolo sorprendido y al girarse nuevamente y ver a Peter que no le estaba dando siquiera la más mínima atención y seguía desayunando, fue tras ella. –¿Quién te crees al decir aquello? –le preguntó algo molesto mientras la veía que había comenzado a subir las escaleras. Ella frenó y se giró, lentamente. –

