El timbre sonó cuando Harrison estaba terminando de colocarse el saco que llevaría aquel día a trabajar. Miró hacia la puerta, al igual que hicieron los niños que se encontraban en el living mirando la televisión mientras esperaban que él terminara de preparar los papeles y demás para poder irse. Se fue hacía la puerta principal y allí vio a David, quien llevaba en sus manos un maletín color marrón oscuro, llevaba tambien una camisa completamente blanca y unos jeans algo holgados. Tenía puesto lentes, cosa que le resultó extraño, dado que nunca lo había visto con ellos, pero su cabellos oscuros al igual que sus ojos, no habían dejado de ser iguales a los que recordaba, al igual que su no muy alta altura. –¿Has usado siempre lentes? –le preguntó mientras se hacía a un lado para que Davi

